Adventistas del Séptimo Día

Tanto los Adventistas del Séptimo Día como los testigos de Jehová se originan del Movimiento Adventista de los años 1800 que se basó en las profecías con fechas de Miller. Las enseñanzas se originaron básicamente de las mismas fuentes, y por eso, en muchas áreas están muy de acuerdo.

El sitio adventistasuroccidental.org/es/12540/manual-de-iglesia/ (28 de marzo del 2017) dice lo siguiente de la historia de los Adventistas del Séptimo Día:

En cumplimiento del plan divino, el Movimiento Adviento inició su viaje profético hacia el reino en el año 1844. Pocos en número, a menudo con recuerdos infelices de haber sido expulsados ??de sus iglesias porque habían aceptado la doctrina del Adviento, caminaron los pioneros del Movimiento Incierto al principio. Estaban seguros de las doctrinas que tenían, pero no estaban seguros de la forma de organización, si alguna, que adoptaran. De hecho, la mayoría de ellos recordaba tan agudamente cómo los cuerpos de la iglesia fuertes y bien organizados habían usado esa fuerza para oponerse a la verdad del Adviento, que temían instintivamente cualquier orden y gobierno centralizados. Sin embargo, algunos líderes pioneros vieron con creciente claridad que algún tipo de gobierno era imprescindible para que prevalecera el buen orden y el Movimiento creciera fuerte. Su convicción fue fuertemente reforzada por mensajes procedentes de la pluma de Ellen G. White. El resultado fue que en 1860 se eligió un nombre de iglesia, Adventista del Séptimo Día, y se creó un cuerpo legal para mantener la propiedad de la iglesia.

La mayoría de las enseñanzas principales son exactamente las mismas que tiene la Watchtower, con dos diferencias clave: los Adventistas del Séptimo Día generalmente aceptan la Trinidad y observan el Sábado, mientras que los testigos de Jehová no. A los Adventistas del Séptimo Día se les conoce por sus altos estándares morales y su impacto positivo sobre la sociedad, puesto que manejan escuelas, hospitales, y caridades. Se rehusan a ir a la guerra, pero hacen servicio que no envuelva batalla, tal como hicieron los miembros de la Sociedad Watchtower durante la Primera Guerra Mundial.

Tal como aparece en varias páginas de tucsonspanish.adventistfaith.org (28 de marzo del 2017):

Las Santas Escrituras: Las Santas Escrituras son la infalible revelación de Su voluntad.

El Gran Conflicto: Toda la humanidad esta envuelta hoy en el gran conflicto entre Cristo y Satanás respecto al carácter de Dios, Su ley, y Su soberanía sobre el universo.

La vida, la muerte y la resurrección de Cristo: En la vida de Cristo de perfecta obediencia a la voluntad de Dios, en Su sufrimiento, muerte, y resurrección, Dios proveyó la única manera de expiación para el pecado humano. De manera que todos aquellos que aceptaran este sacrificio tuvieran vida eterna, y la creación entera entendiera mejor el infinito y santo amor del Creador.

El remanente y su misión: En los últimos días cuando la apostasía se ha generalizado de tal manera, un remanente ha sido llamado fuera para guardar los mandamientos de Dios y la fe de Jesús.

La unidad en el cuerpo de Cristo: TLa iglesia es un cuerpo con muchos miembros, llamados de toda nación, tribu, lengua, y pueblo. En Cristo somos una nueva criatura, sin distinciones de raza, cultura, educación, y nacionalidad, sin diferencias entre alto y bajo, rico y pobre, hombre y mujer, no debe haber división entre nosotros.

El bautismo: Con el bautismo confesamos nuestra fe

El comportamiento cristiano: Nuestro recreo y entretenimiento debe de cumplir los estandartes más altos del paladar y la belleza cristiana.

El ministerio de Cristo en el Santuario Celestial: En 1844 al final de los 2.300 días proféticos, inició la segunda y última fase de su ministerio de expiación.

La segunda venida de Cristo: La segunda venida de Cristo es la esperanza bendita de la iglesia, el gran clímax del evangelio... La hora y el tiempo de ese evento no han sido revelados pero somos exhortados a estar listos a todo tiempo.

La muerte y la resurrección: Dios, quien sólo posee inmortalidad, concederá vida eterna a sus redimidos. Hasta ese día, la muerte es un estado de inconsciencia para toda persona.

Grandes diferencias entre las creencias de los testigos de Jehová y los Adventistas del Séptimo Día:

La Trinidad: Hay un solo Dios: Padre, Hijo, y Espíritu Santo, una unidad de tres Personas coexistiendo por la eternidad. Dios es inmortal, todo poderoso, conocedor de todo, superior a todo, y omnipresente. (NOTA: Algunos grupos de Adventistas del Séptimo Día no aceptan la Trinidad)

El Sábado: El Creador benéfico, después de los seis días de la creación, descansó el séptimo día e instituyó el sábado para toda persona como memorial de la creación. El cuarto mandamiento de la incambiable ley de Dios requiere la observancia del séptimo día, Sábado, como día de descanso, alabanza, y ministerio en armonía con la enseñanza y observancia de Jesús, el Señor del Sábado. El Sábado es un día de comunión deleitosa con Dios y de unos con otros. Es un símbolo de nuestra redención en Cristo, una señal de nuestra santificación, una prenda de nuestra fidelidad, y un goce anticipado de nuestro eterno futuro en el reino de Dios. El Sábado es señal perpetua del pacto eterno de Dios con su pueblo. La observancia gozosa de este tiempo santo de tarde a tarde, de puesta a puesta de sol, es celebración de la obra creadora y redentora de Dios. (Gen. 2:1-3; Ex. 20:8-11; Lucas 4:16; Isa. 56:5, 6; 58:13, 14; Mat. 12:1-12; Ex. 31:13-17; Eze. 20:12, 20; Deut. 5:12-15; Heb. 4:1-11; Lev. 23:32; Marcos 1:32.)

El Sábado es un excelente ejemplo de cómo diferentes grupos religiosos llegan a tener doctrinas que están en conflicto dependiendo de cuál texto enfatizan. Los que afirman que hay que observar el Sábado usualmente citan Génesis 2:3 como prueba:

"Y Dios procedió a bendecir el día séptimo y a hacerlo sagrado, porque en él ha estado descansando de toda su obra que Dios ha creado con el propósito de hacer."

Este texto se usa para mostrar que el principio del Sábado fue uno que vino antes de la Ley Mosáica, y por eso se debía de mantener incluso después que la Ley Mosáica fue abolida al morir Jesús. Los testigos piensan que este argumento no es válido. Por ejemplo, el libro Razonamiento a partir de las Escrituras, en la página 335 dice:

"Después de preparar la Tierra para que los humanos la habitaran, Jehová Dios procedió a descansar de sus obras de creación material respecto a la Tierra. Esto se declara en Génesis 2:1-3. Pero el registro bíblico no dice nada de que Dios le ordenara a Adán que guardara el séptimo día de cada semana como día de descanso."

Aunque algunos ven a los adventistas como un grupo de alto control (secta), esto depende de qué tan tradicional sea el grupo con el que uno se asocia. Los Adventistas del Séptimo Día que evangelizan le han bajado al nivel de control. Mientras que los adventistas solían expulsar, no daban mandatos de dejar de hablar a los exmiembros como lo practican los testigos de Jehová, y alrededor del año 2000 pararon de expulsar a miembros y en vez simplemente los dejan de considerar como miembros para aquellos que quieren irse.

A los Adventistas del Séptimo Día se les conoce por su estilo de vida limpio, morales estrictos, sistema educacional, hospitales, y ayuda humanitaria por medio del ADRA.

¿Se puede decir que los Adventistas del Séptimo Día merecen ser destruídos más que los testigos de Jehová porque aplican de manera diferente un texto? Muy pocos testigos saben por qué los Adventistas observan el Sábado, así que ¿cómo podrían ellos juzgar esta enseñanza? ¿Puede un testigo condenar a un Adventista a la muerte cuando ellos son igual de sinceros? Si lo hacen, lo estarían haciendo basándose en pocos elementos doctrinales, pero si eruditos sinceros no se pueden poner de acuerdo en la doctrina, qué esperanza tienen los seguidores de saber cuál es la correcta?

Para información oficial de los Adventistas del Séptimo Día, véase www.adventist.org. Para un sitio de ex-Adventistas, véase http://leavingsda.com (ambos sitios en inglés).